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Tierra de Crecimiento Psicología

Ansiedad durante el embarazo

Se supone que el embarazo es una época feliz. Y puede serlo, pero también puede ser una de las etapas emocionalmente más intensas, confusas y exigentes de la vida de una mujer. Sentir miedo, incertidumbre, agobio o una ansiedad que no sabes muy bien de dónde viene durante el embarazo no te convierte en una mala madre ni significa que algo esté mal en ti. Significa que estás atravesando una transformación enorme, en el cuerpo, en la identidad, en la vida entera, y que a veces eso pesa más de lo que nadie dice en voz alta.

El problema es que hay mucha presión social para que el embarazo sea vivido con alegría, ilusión y gratitud. Y cuando lo que se siente es angustia, miedo al parto, dudas sobre si serás suficientemente buena madre, o una preocupación constante por la salud del bebé que no te deja descansar, muchas mujeres se callan porque sienten que no deberían sentir eso. Y ese silencio hace que la ansiedad crezca.

Por qué aparece la ansiedad durante el embarazo

El embarazo implica cambios profundos a todos los niveles que pueden activar la ansiedad de formas muy distintas. A nivel hormonal, los cambios son intensos y reales, y tienen un impacto directo sobre el estado emocional. A nivel vital, el embarazo supone una transformación de la identidad, del rol, de las relaciones, de los planes, que puede generar una sensación de vértigo aunque sea deseada y buscada.

También influyen mucho los miedos específicos del embarazo: miedo a que algo le pase al bebé, miedo al parto, miedo a no estar a la altura, miedo a perder la autonomía, miedo a que la relación de pareja cambie. Todos esos miedos son comprensibles y frecuentes. El problema no es tenerlos, sino cuando se instalan como un estado de alerta constante que no permite disfrutar ni descansar.

En algunos casos la ansiedad durante el embarazo viene de antes: mujeres que ya tenían tendencia a la ansiedad y que en este momento de alta intensidad emocional la ven agravada. En otros casos aparece por primera vez, precisamente porque el embarazo activa miedos y emociones que estaban latentes.

Cómo se manifiesta

Preocupación constante e incontrolable por la salud del bebé, por el parto, por si se está haciendo todo bien, por lo que puede salir mal. La mente no para y no encuentra descanso aunque no haya señales de que algo vaya mal.

Dificultad para dormir aunque el cuerpo esté agotado, pensamientos que se activan especialmente por la noche, sueños perturbadores.

Síntomas físicos que pueden confundirse con los propios del embarazo: tensión muscular, palpitaciones, sensación de ahogo, nudo en el estómago, mareo. A veces es difícil distinguir lo que es del embarazo y lo que es ansiedad.

Irritabilidad o cambios de humor intensos que van más allá de los que se esperan en el embarazo, y que generan a su vez culpa y más malestar.

Hipervigilancia constante: revisar compulsivamente si el bebé se mueve, buscar síntomas en internet, ir a urgencias por señales que no tienen importancia real, incapacidad de confiar en que todo va bien aunque los médicos digan que está todo correcto.

Sensación de soledad emocional: la persona de al lado no termina de entender la intensidad de lo que se siente, o la mujer no se atreve a contarlo para no parecer exagerada o ingrata.

Por qué merece atención y no solo esperar

La ansiedad intensa durante el embarazo no solo afecta al bienestar de la madre. La investigación muestra que un estado de activación muy elevado sostenido durante el embarazo puede tener efectos sobre el desarrollo del bebé y aumentar el riesgo de un parto prematuro. Y también aumenta el riesgo de depresión postparto. Atender la ansiedad durante el embarazo es cuidarse a una misma y cuidar al bebé al mismo tiempo.

No hace falta esperar a que sea insoportable. Si la ansiedad está afectando la calidad de vida, el sueño, las relaciones o la capacidad de disfrutar del embarazo, merece atención.

Cómo trabajamos la ansiedad durante el embarazo en Tierra de Crecimiento

En Tierra de Crecimiento Psicología acompañamos a mujeres que están viviendo el embarazo con una carga emocional que se ha vuelto difícil de sostener solas. Trabajamos desde las emociones reales que hay detrás de la ansiedad: los miedos concretos, las dudas sobre la maternidad, la transformación de la identidad, las tensiones en la relación de pareja, o cualquier otra cosa que esté pesando.

No juzgamos lo que se siente. Sabemos que el embarazo puede ser al mismo tiempo una experiencia maravillosa y una etapa muy dura, y que ambas cosas pueden ser verdad a la vez. El objetivo es que la mujer pueda atravesar este periodo con más recursos emocionales, más confianza en sí misma y menos peso encima.

El proceso es en consulta individual, presencial u online. En los casos en que la ansiedad es muy intensa, existe tratamiento farmacológico seguro durante el embarazo que puede valorarse con el equipo médico, siempre en coordinación y como complemento al trabajo psicológico.

Si algo de lo que has leído te resuena, podemos ayudarte. Contáctanos para una primera consulta informativa, sin compromiso.

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